Julio Cortázar, Bestiario
viernes, 30 de enero de 2009
Palabras que descubro a la segunda
Julio Cortázar, Bestiario
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viernes, enero 30, 2009
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sábado, 24 de enero de 2009
"Ese gesto de secretaria profesional"
Lloro por las noches de tristeza y de miedo. Se me pone una corbata muy apretada en la garganta. Pobre Liliana. En marzo. Pobre Pola. Os vais a comer sin saber cómo. De repente, como un fideo que se absorbe con ruido. ¡Ay va una pierna! Devoradas por los lobos de vuestras mentiras piadosas.
Y aquí me detengo.

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sábado, enero 24, 2009
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jueves, 15 de enero de 2009
"Y no sabe nada. Es como el peoncito de dama que remata la partida sin sospecharlo"

Aún no le he visto muy bien la cara porque está tan cerca y tengo que girar tanto los ojos, pero sí sus manos. Es bastante mona, lo digo por la ropa y por el pelo, que algo se intuye, pero sus manos no concuerdan mucho con su estilo, ni uñas pintadas, ni largas, ni anillos. Limpias, bonitas. Muerde el bolígrafo un poco, se rasca la cabeza, se toca la nuca. Consulta un par de veces el Código, sigue echada hacia atrás y veo un collar de bolas de colores.
Me levanto y cuando vuelvo minuto veinte después ya ha cogido el periódico. Tengo algo en el estómago que me sube cuando mira la extensa hoja izquierda y paro de escribir no vaya a. En el lomo de la carpeta tiene un pequeño búho que mira serio y está a punto de escaparse, pero no voy a ser mala y me voy a callar. Tengo un poco de hambre y ella lee tranquila, cómo pasa las hojas, una, ahora otra, otra más, desde la esquinita y con lentitud y el ruidito del periódico y ahora que se toca una oreja. Ya es tarde pero me acabo de fijar en su estuche que es una mariquita gigante donde guarda bolígrafos y subrayadores de colores, imagino. Y ahora ya se cansó y dobló el periódico en dos horizontal, metió su mariquita en el bolso para que no eche a volar, y ésto justo cuando yo me iba. Tuve que hacer que leía o pensaba un rato más porque sino vaya casualidad y tampoco era cuestión.
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jueves, enero 15, 2009
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miércoles, 7 de enero de 2009
El pez de color está tan triste

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miércoles, enero 07, 2009
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martes, 6 de enero de 2009
Cómo fuma Ana R., qué ganas de alcanzarla

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martes, enero 06, 2009
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sábado, 27 de diciembre de 2008
Un tanto contradictorio el eslógan

Gesticulaba mucho con las manos y de vez en cuando sacaba un pañuelo, tenía la nariz un poco roja. Se pasó un buen rato hablando sola con las caras de sus amigas en dirección a la suya. Hizo una pausa, movió la silla. La veía de perfil. Intervino Ana, Ana la dentista. Se miraban y de vez en cuando asentían. Ana R. subió el tono. Abría sus ojos claros y gesticulaba más. Encendió uno de sus Gauloises con su mechero de Nemo, un pececillo que echa fuego por la boca, y tomó un sorbo de café. No sabía qué estaba pasando, pero Ana R. era la protagonista de su mesa. Se fue quedando sola, un poco aposta, un poco sin querer. Se puso el abrigo verde, se colocó su gorro gris entallado y recogió su paraguas. Pagó el café y me miró al pasar. Llevaba dos chapas en la solapa derecha y una mirada que me invitaba a seguirla.
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sábado, diciembre 27, 2008
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jueves, 25 de diciembre de 2008
Fuera de tiempo, de tono, de vida
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jueves, diciembre 25, 2008
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